El presidente evalúa decretar un estado de excepción que autorizaría la intervención del ejército para despejar las rutas bloqueadas desde hace más de un mes.
Policías antimotines chocaron este miércoles en Bolivia con manifestantes que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien evalúa decretar un estado de excepción para contener con militares la ola de protestas que empezó hace cinco semanas.
Los huelguistas, principalmente obreros, campesinos, mineros, transportistas y maestros, tiraron contenedores de basura y prendieron fuego montículos de desperdicios para armar barricadas en las cercanías de la plaza de armas de La Paz, donde está el Palacio de Gobierno.
Los efectivos policiales los reprimieron con gases lacrimógenos, mientras los movilizados les arrojaban piedras y cartuchos de dinamita de bajo de poder.
Los manifestantes rechazan las propuestas de reformas de Paz, quien puso fin a 20 años de gobiernos socialistas liderados por Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce (2020-2025), y la falta de resultados para salir de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.
Los manifestantes llegaron por la mañana, con ponchos y cascos, tras una marcha de 15 kilómetros desde la ciudad vecina de El Alto. "¿Qué queremos? íRenuncia!", gritaban entre banderas indígenas y el ruido de petardos.
Al menos cinco civiles fueron detenidos por la policía durante los enfrentamientos.
Paz, con siete meses en el poder, denunció el lunes que las protestas que piden su dimisión son impulsadas por "narcoterroristas" y promulgó una ley que le permite ahora declarar un estado de excepción.
Con esa medida se restringirían las libertades de reunión y movimiento. Las fuerzas armadas podrían apoyar a los policías en la desactivación de decenas de bloqueos de carreteras que asfixian a las principales ciudades del país.
En La Paz y El Alto se agravó la escasez de alimentos, combustibles y medicinas. Los precios de carnes y vegetales se duplicaron en los mercados, algunos choferes duermen en sus vehículos en las filas de las estaciones de servicio y en los hospitales escasea el oxígeno para cirugías.
"Estamos con las manos abiertas, en diálogo (...). Pero también tenemos el amparo de la Constitución, ahora reforzada y reglamentada con la ley de (estados de) excepción", dijo Paz el lunes en una conferencia de prensa.
Según el gobierno, el daño económico causado por los bloqueos es de más de 1200 millones de dólares.
Los principales sindicatos en protesta rechazaron los llamados al diálogo de las autoridades.
La gestión de Paz, nuevo aliado de Estados Unidos, denuncia un supuesto intento de "alterar el orden democrático" y señala al expresidente Morales, prófugo por un caso de presunta trata de una menor que él rechaza, de orquestarlo.
"Si es machito (Rodrigo Paz), que venga a hablar de temas sociales. ¡Que venga! Vamos a enseñarle cómo se gobierna", dijo este miércoles Morales durante un discurso a sus seguidores en la zona cocalera del Trópico de Cochabamba, donde es resguardado por una guardia campesina.
Fuente: TN