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Otra tragedia en Brasil: murió un hombre al caer desde un acantilado de 150 metros en Río de Janeiro

El fatal episodio ocurrió en el reconocido sendero de la Pedra do Macaco, en el estado de Río de Janeiro, cuando un guía intentaba tomarse una foto.

Miercoles, 1 de Julio de 2026
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Una jornada que estaba destinada al esparcimiento y la aventura terminó de la peor manera en Brasil. Un hombre de 44 años, quien se desempeñaba como guía de turismo, perdió la vida tras caer al vacío desde una altura aproximada de 150 metros en el estado de Río de Janeiro, en un hecho que conmocionó a los visitantes de la región.

El trágico episodio tuvo lugar el pasado domingo en el sendero de la Pedra do Macaco, un concurrido punto turístico ubicado en la región metropolitana de Río. El sitio es ampliamente conocido y visitado debido a su imponente vista panorámica, ideal para los amantes del trekking.

Según confirmaron las primeras informaciones, el accidente se desencadenó cuando el hombre intentó posicionarse en el borde del acantilado para tomarse una fotografía, perdiendo la estabilidad y cayendo al vacío de forma instantánea.

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Una alarmante racha de accidentes fatales en Brasil

Este dramático suceso no es un hecho aislado, sino que se suma a una preocupante secuencia de accidentes fatales vinculados al turismo de aventura y la búsqueda de imágenes extremas en territorio brasileño.

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Hace poco tiempo, el país ya había quedado conmocionado por la trágica muerte de María Eduarda Rodrigues de Freitas, una joven de tan solo 21 años. El incidente ocurrió durante una sesión de bungee jumping (salto extremo) en el denominado Puente del Esqueleto, situado en la localidad de Limeira, en el estado de São Paulo.

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En aquella oportunidad, la joven saltó al vacío desde una altura de 40 metros sin estar sujeta a la cuerda de seguridad, falleciendo en el acto debido a una falla catastrófica en los protocolos de control y coordinación de la actividad.

Ambos casos volvieron a encender el debate en las redes sociales y entre las autoridades locales respecto a la falta de regulaciones estrictas y la imprudencia en los destinos turísticos.

Mientras que en el caso de São Paulo la investigación apuntó directamente a la negligencia de la empresa organizadora del salto, el reciente siniestro en Río de Janeiro expone los peligros de subestimar el entorno natural por conseguir una "foto perfecta". Los rescatistas reiteraron el llamado a respetar los límites de senderos autorizados y a no desafiar las medidas básicas de autocuidado en zonas de acantilados.

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