Un vuelo de Air Europa que cubría la ruta Asunción-Madrid vivió momentos de extrema tensión cuando el Boeing 787 Dreamliner tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Salvador de Bahía. La decisión, que dejó a unos 300 pasajeros varados, fue motivada por una combinación de fallas técnicas y una insólita denuncia: la presencia de garrapatas dentro de la cabina que habrían picado a varios viajeros.
Este episodio no es un hecho aislado para la compañía, que viene acumulando críticas por demoras y problemas operativos en sus rutas de larga distancia. La situación escaló rápidamente cuando los pasajeros, al verse obligados a descender en suelo brasileño, se encontraron con una gestión deficiente por parte de la aerolínea, denunciando esperas de hasta cuatro horas para ser alojados y falta de asistencia en los hoteles, donde muchos fueron rechazados por la falta de coordinación de la empresa.
El testimonio de los afectados es alarmante: una pasajera, identificada como Perla Zaracho, confirmó haber sufrido picaduras en sus piernas y espalda, asegurando que los insectos estaban presentes en mantas, mochilas y asientos, acompañados por un persistente olor a humedad. Mientras la aerolínea insiste en que se activaron todos los protocolos de seguridad y sanidad, los pasajeros reportaron que, incluso en pleno vuelo, una azafata intentó controlar la plaga utilizando insecticida, una medida que resultó insuficiente.
De cara al futuro, Air Europa anunció que este sábado enviará un avión de mayor capacidad para intentar normalizar el traslado de los damnificados, mientras que el resto de los viajeros será reubicado en otros vuelos. La empresa sostiene que el incidente es excepcional, aunque las imágenes compartidas por los usuarios, que muestran trabajos de mantenimiento en uno de los motores, mantienen las dudas sobre el estado real de la aeronave afectada.
Por ahora, la compañía continúa bajo la lupa de los usuarios y las autoridades aeronáuticas. Mientras los equipos técnicos trabajan en Brasil para poner a punto el avión, la prioridad de la aerolínea es contener el descontento de los pasajeros y evitar que este escándalo sanitario y operativo dañe aún más su reputación en el mercado internacional.