Un grave accidente ferroviario sacudió este viernes al noroeste de Francia, cuando una formación regional que cubría el trayecto entre Ruan y Caen se salió de las vías cerca de la comuna de Cléon. El siniestro dejó un saldo de al menos 44 personas heridas, una de las cuales se encuentra en estado crítico, lo que activó un operativo de emergencia de gran escala en el departamento de Sena Marítimo.
El servicio, operado por el sistema Transporte Express Regional (TER) bajo la órbita de la empresa nacional SNCF, es una conexión habitual para los ciudadanos de la región. Si bien el trayecto es una ruta frecuente, el descarrilamiento parcial de la unidad tomó por sorpresa a los pasajeros que viajaban a bordo, obligando a las autoridades a desplegar un protocolo de asistencia inmediata para los 180 ocupantes del tren.
Los datos oficiales, confirmados por el ministro de Transporte, Philippe Tabarot, detallan que cerca de 140 bomberos fueron movilizados al lugar del hecho. El personal de rescate trabajó contrarreloj para estabilizar a los heridos y evacuar de manera segura al resto de los pasajeros, priorizando la atención médica de aquellos que presentaban lesiones de mayor gravedad debido al impacto.
Por estas horas, la atención se centra en la evolución de la persona que permanece en estado crítico, mientras los equipos técnicos y las autoridades locales trabajan en el terreno para peritar las vías. La investigación será clave para determinar si el descarrilamiento se debió a un fallo técnico, un error humano o alguna condición externa en la infraestructura ferroviaria que provocó que parte de la formación abandonara su recorrido.
El operativo de emergencia continúa en la zona, donde se busca garantizar la seguridad del área y avanzar en las tareas de remoción de los vagones. Se espera que en las próximas horas, tanto la SNCF como el gobierno francés brinden mayores precisiones sobre las causas del incidente, que ha conmocionado a la región de Normandía.