Un descubrimiento arqueológico de gran relevancia sacudió a la localidad de Behbeit el-Hagar, en el Delta del Nilo, donde dos estatuas monumentales de Ramsés II fueron halladas enterradas a tres mil años de su creación. El hallazgo se produjo de manera fortuita cuando un vecino de la zona divisó un bloque de piedra con inscripciones en su terreno, dando aviso inmediato a las autoridades locales.
La región de Behbeit el-Hagar es un punto clave para la arqueología egipcia, reconocida históricamente por albergar los restos de un antiguo templo dedicado a la diosa Isis. En este sitio, que data principalmente del Período Tardío y la era ptolemaica, los especialistas del Consejo Supremo de Antigüedades han trabajado durante años para desentrañar la evolución arquitectónica de una de las civilizaciones más fascinantes de la humanidad.

El equipo de rescate logró recuperar una cabeza colosal de 1,60 metros que, por sus proporciones, sugiere que la estatua completa pudo haber rozado los 8,5 metros de altura. A esto se suma una segunda pieza de 2,40 metros y un bloque de granito rosa que contiene los títulos reales de Ramsés II, confirmando su identidad. Los jeroglíficos, que se mantienen en un estado de conservación asombroso, identifican al faraón como "Rey del Alto y el Bajo Egipto" e "Hijo de Ra".

Las autoridades egipcias, encabezadas por el ministro de Turismo y Antigüedades, Sherif Fathy, celebraron este aporte que permite profundizar el conocimiento sobre la relevancia civilizatoria de esta zona. El hallazgo no solo enriquece el inventario histórico del país, sino que también pone de relieve la importancia de la colaboración ciudadana en la protección del patrimonio cultural frente a los riesgos de la expansión agrícola.

Las excavaciones en el lugar continúan con el objetivo de hallar nuevos vestigios que permitan reconstruir el complejo arquitectónico original. Mientras tanto, el gobierno egipcio destacó el compromiso del vecino que dio la alerta, subrayando que la preservación de la historia es una tarea que involucra tanto a los expertos como a la comunidad local.