Un violento episodio sacudió a la ciudad de Nogales, en el estado mexicano de Sonora, donde un odontólogo de 42 años fue ejecutado a balazos en el estacionamiento de su propio consultorio. La víctima, identificada como Amed de Jesús Preciado Hernández, fue sorprendida por un paciente que, tras una acalorada discusión, decidió terminar con su vida de forma brutal.
?? ABATEN EN AGUA PRIETA A ESTADOUNIDENSE QUE EJECUTÓ A ODONTÓLOGO EN NOGALES ??Según la Fiscalía de Sonora, el 15 de octubre el odontólogo Amed de Jesús Preciado Hernández (42 años) fue asesinado a balazos en el estacionamiento de su consultorio en la colonia Kennedy (Plaza Kalitea), Nogales. El agresor, identificado oficialmente como Ernest "N" / Ernesto "N" (30 años, ciudadano estadounidense, con antecedentes en EE.UU. y referido en medios como Ernesto Rascón), lo acechó, lo siguió al estacionamiento y le disparó en repetidas ocasiones mientras la víctima clamaba por su vida. En video de cámaras se escucha el grito "¡No me mates!, ¡No me mates!".Detalles del caso: . ?? Móvil: El estadounidense lo culpaba de haberle dejado una pieza dental floja tras un procedimiento odontológico. . ?? El ataque ocurrió cuando el dentista se encontraba en su camioneta Ford Lobo estacionada afuera del consultorio. . ?? El 17 de octubre, al ejecutar la orden de aprehensión en un domicilio de la colonia Ejidal 2 (calle 19, entre avenidas 18 y 19) en Agua Prieta, el sujeto abrió fuego contra agentes de la AMIC y policías municipales. . ?? Fue neutralizado en el lugar. Un agente de la AMIC (rozón en la cabeza) y un policía municipal (herida en la pierna) resultaron lesionados, pero están fuera de peligro. La Fiscalía confirmó los hechos y reconoció la actuación de los elementos que participaron en el operativo. #Sonora #Nogales #AguaPrieta #Justicia
- Tiempo Digital (@TiempoDigitalMx) October 19, 2026
El conflicto tuvo su origen en una disconformidad profesional. Según trascendió, el agresor, un ciudadano estadounidense de 30 años identificado como Ernesto "N", mantenía un fuerte reclamo contra el profesional debido a que, supuestamente, una pieza dental le había quedado floja tras un tratamiento. Lo que debió ser una instancia de mediación o reclamo administrativo escaló hasta convertirse en un desenlace fatal registrado por las cámaras de seguridad del predio.
Tras el ataque ocurrido el pasado 15 de octubre, se inició un intenso operativo de búsqueda que culminó dos días después en la localidad de Agua Prieta. Al intentar ser capturado, el sospechoso abrió fuego contra los efectivos policiales, desatando un enfrentamiento armado en el que resultó abatido. Durante el tiroteo, dos agentes de seguridad sufrieron heridas de bala, aunque afortunadamente se encuentran fuera de peligro.
Este caso ha generado una profunda conmoción en la comunidad médica y en la opinión pública, reabriendo el debate sobre la creciente intolerancia y la violencia desmedida ante conflictos cotidianos. La tragedia pone de manifiesto cómo una diferencia de criterio profesional, que debería resolverse por las vías legales correspondientes, terminó truncando una vida y destruyendo a una familia por completo.
La muerte de Preciado Hernández deja un vacío irreparable y sirve como un triste recordatorio de los límites que nunca deben cruzarse. Mientras la investigación policial se cierra con la muerte del victimario, la sociedad mexicana lamenta la pérdida de un profesional que fue víctima de la sinrazón y la violencia extrema.