Tras años de litigios y reclamos, la alcaldía de Nueva York finalmente abrió al público un archivo histórico compuesto por 40.000 documentos inéditos sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. Esta medida, impulsada por la administración local, busca esclarecer los riesgos ambientales y sanitarios que enfrentaron los rescatistas y vecinos tras el colapso de las Torres Gemelas, poniendo fin a una larga batalla legal por la transparencia.
El conflicto se originó por la sospecha de que las autoridades de aquel entonces ocultaron información crítica sobre la calidad del aire. Durante años, la organización 9/11 Health Watch presionó judicialmente para acceder a registros que demostraran que, mientras se aseguraba públicamente que el Bajo Manhattan era seguro, existían advertencias internas sobre la alta toxicidad en la zona. El caso emblemático es el "Memorando Harding", que alertaba sobre los peligros que se minimizaban ante la opinión pública.
En total, el portal oficial (nyc.gov/sep11docs) ya cuenta con más de 200.000 páginas digitalizadas, incluyendo los polémicos archivos de la denominada "Caja 68". Para garantizar la continuidad de este acceso, el presupuesto municipal de 2027 ha destinado 34 millones de dólares, asegurando que la documentación permanezca disponible para investigadores, familiares de víctimas y profesionales de la salud que estudian las secuelas de aquel desastre.
Desde 9/11 Health Watch, su director ejecutivo Benjamin Chevat calificó el contenido de los archivos como "preocupante". Según el análisis preliminar, las autoridades de todos los niveles -municipal, estatal y federal- mantuvieron estrategias que impidieron una limpieza adecuada y demoraron medidas de protección para quienes regresaron a sus hogares y escuelas, a pesar de conocer la magnitud de la contaminación ambiental.
El alcalde neoyorquino reafirmó que este proceso de apertura de archivos no es un hecho aislado, sino parte de un compromiso continuo de rendición de cuentas. Se espera que en los próximos meses se incorporen nuevos registros al portal, permitiendo que la sociedad pueda reconstruir con mayor precisión la gestión de la crisis sanitaria que dejó el atentado más devastador en la historia de los Estados Unidos.