Rosa María González fue arrestada en Venezuela tras una alerta roja de Interpol. La señalan como una de las mentes del fraude.
Rosa María González Rincón, apuntada como una figura central en la estructura de Generación Zoe y socia directa de Leonardo Cositorto, finalmente fue capturada luego de permanecer cuatro años prófuga, en un procedimiento coordinado entre Interpol y fuerzas de seguridad venezolanas que se concretó en San Cristóbal, estado Táchira.
Se cerró así uno de los capítulos más buscados dentro del expediente que investiga la megaestafa que dejó cientos de damnificados en Córdoba y distintas provincias del país.
Se trata de una venezolana de 28 años conocida en el mundo cripto como la "trader buñuelos", señalada por la Justicia como una de las responsables de sostener el engranaje financiero del esquema piramidal que prometía ganancias extraordinarias mediante cursos de coaching, trading y supuestos bots de inversión, una fachada que, según la investigación, servía para atraer nuevos aportantes con promesas de rentabilidades de hasta un 70% mensual, mostrando operaciones simuladas a través de sistemas demo que aparentaban ser exitosos para generar confianza y ampliar la base de inversores.

De acuerdo con la acusación, el funcionamiento real era el de una estafa piramidal clásica: el dinero que ingresaba de nuevos participantes se utilizaba para pagar supuestos beneficios a los anteriores, mientras se sostenía un discurso de educación financiera y tecnología de vanguardia que, en los papeles, justificaba rendimientos imposibles de mantener en el tiempo, hasta que la estructura colapsó en 2022 y dejó al descubierto la falta de respaldo de las inversiones.
Tras la caída de la empresa, González Rincón desapareció y se convirtió en la prófuga más buscada del caso, con una alerta roja internacional impulsada por la Fiscalía de Villa María, Córdoba.
En ese contexto, el propio Leonardo Cositorto, líder de Zoe y hoy preso en Corrientes, aseguró que ella se llevó 611 bitcoins (unos 23 millones de dólares en ese momento, que hoy equivaldrían a 56 millones de USD), la llamó como "La traidora" y la responsabilizó de haberlo dejado sin fondos en el momento más crítico del derrumbe.
La mujer había llegado a la Argentina en 2019 y se instaló en el barrio porteño de Monte Castro. Antes de su desembarco pleno en Generación Zoe, tuvo un paso por IM Mastery Academy, una empresa internacional de "educación financiera" que en España fue señalada como "la criptosecta", antecedente que para los investigadores ayudó a consolidar su perfil dentro del mundo de las promesas de inversión de alto rendimiento y el lenguaje técnico que luego utilizó para captar ahorristas dentro de la organización.
Fuente: minutouno