Enterate cuáles son los nuevos límites que fijó ARCA para este año en Argentina y cómo impactan en las operaciones bajo el control del organismo regulador.
A partir de abril, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) actualizó los límites sobre las transferencias entre cuentas propias. Si bien no hay un tope específico para mover dinero entre cuentas del mismo titular, tanto bancos como billeteras virtuales están obligados a reportar cuando se superan determinados montos, ya sea en operaciones de personas físicas o jurídicas.
Este mecanismo no impide realizar transferencias, pero sí pone en marcha un sistema de monitoreo automático que puede derivar en requerimientos por parte de ARCA para justificar el origen de los fondos involucrados.
La ARCA definió montos de referencia que, al ser superados, obligan a bancos y entidades financieras a reportar los movimientos. Estos límites mensuales no se aplican a una operación puntual, sino al total acumulado de ingresos y egresos en todas las cuentas del titular.
Para personas físicas, el umbral alcanza los $50 millones mensuales. Cuando la suma de las transferencias entre cuentas propias supera ese valor, las entidades deben informar a ARCA datos como el titular, número de cuenta, CBU o CVU y los montos operados.
Estos topes de control también abarcan otros movimientos financieros:
De esta manera, la ARCA refuerza el control financiero sin restringir las operaciones, pero ampliando el alcance del seguimiento de fondos dentro del sistema.
Exceder los límites fijados por ARCA no genera una sanción inmediata, pero sí puede disparar un análisis más exhaustivo por parte del organismo. En ese contexto, el contribuyente podría recibir un requerimiento para acreditar el origen de los fondos.
El punto crítico no suele ser el monto, sino la ausencia de respaldo documental. La ARCA puede solicitar comprobantes como declaraciones juradas, facturas, contratos u otros papeles que validen la operatoria. Cuando no se logra justificar el dinero, el organismo está habilitado para avanzar con una fiscalización, que en situaciones extremas puede derivar en bloqueos preventivos de cuentas o incluso reportes a la Unidad de Información Financiera (UIF).
Otro dato clave es que el control no se enfoca en operaciones aisladas, sino en el acumulado mensual. Es decir, varias transferencias entre cuentas propias que, sumadas, superen los $50 millones, pueden ser informadas a ARCA, incluso si cada movimiento individual es de menor monto.