Un acuerdo trascendental sacude el mercado energético argentino: el fondo suizo Mercuria Energy Group adquirió la totalidad de las operaciones de YPF en el país, incluyendo su extensa red de 894 estaciones de servicio Shell. La operación, que se cerró tras intensas negociaciones, demandó una inversión de u$s 1.420 millones y marca un hito en la reconfiguración del sector.
La operación involucra el negocio de downstream de Raízen, un joint venture conformado al 50% por la petrolera anglo-holandesa Shell y el conglomerado brasileño Cosan. La venta abarca no solo la red de surtidores, que representan un 18% del mercado de combustibles, sino también la refinería de Dock Sud (Buenos Aires), una planta de lubricantes en Capital Federal, dos plantas de aprovisionamiento de combustible para aviación en Ezeiza y Aeroparque, y dos terminales de combustibles estratégicas en Arroyo Seco y Santa Fe. Es importante recordar que Shell se había desprendido del negocio de expendio en Argentina hace años, cediéndolo a Raízen, mientras mantenía su actividad de upstream (producción de petróleo) en Vaca Muerta.
"Mercuria cuenta con la solidez financiera, la capacidad operativa y la visión a largo plazo necesarias para respaldar y hacer crecer este negocio", afirmó Brian Falik, director global de inversiones de Mercuria. El ejecutivo aseguró el compromiso de la compañía con la continuidad para empleados, clientes, proveedores y socios, prometiendo inversiones responsables para el desarrollo futuro de la plataforma. La adquisición, según un comunicado oficial, refleja el compromiso a largo plazo de Mercuria con la inversión estratégica en mercados energéticos globales y refuerza su presencia en Latinoamérica. La empresa suiza destacó que Argentina representa un mercado energético "importante con sólidos fundamentos a largo plazo y oportunidades significativas de crecimiento operativo e inversión". Raízen, por su parte, informó a la bolsa brasileña que el valor económico total estimado de la transacción asciende a u$s 1.420.000.000, sujeto a ajustes habituales. La venta se alinea con la estrategia de Raízen de "optimizar su portafolio de activos, simplificar su estructura operativa y promover una asignación disciplinada de capital".
Se estima que el cierre de la transacción se concretará dentro del presente año fiscal, una vez obtenidas las aprobaciones regulatorias y judiciales correspondientes. Mercuria, con sede en Ginebra, Suiza, se posiciona como uno de los principales grupos independientes de energía y trading de materias primas a nivel mundial, operando en más de 50 países y generando ingresos superiores a los u$s 140.000 millones. Su actividad abarca toda la cadena de valor energética, incluyendo petróleo crudo, productos refinados, gas natural, GNL, energía eléctrica, renovables y metales. La empresa ya posee negocios en México, Panamá y Argentina, donde opera activos logísticos. En un giro de interés local, Mercuria es socio mayoritario de Integra Capital, grupo inversor presidido por el mendocino José Luis Manzano, en la petrolera Phoenix Global Resources, activa en Vaca Muerta. Manzano, además, es uno de los accionistas de Edenor junto a Daniel Vila (también mendocino) y Mauricio Filiberti. En los pasillos del sector energético se rumorea que Manzano habría sido el nexo clave para concretar esta operación, que ahora deja las bocas de expendio Shell en manos de sus socios.
La operación marca un cambio de dueño significativo para una de las marcas más reconocidas en el expendio de combustibles del país. La llegada de Mercuria, un actor de peso en el mercado energético global, abre un nuevo capítulo para la red Shell en Argentina, con la expectativa de inversiones y un desarrollo futuro que podría redefinir el panorama del sector a mediano plazo.