El presidente Javier Milei encabezará este martes en San Miguel de Tucumán el acto central por el 210° aniversario de la Independencia argentina, en una jornada que contará con una masiva movilización de la tropa parlamentaria de La Libertad Avanza y la totalidad del Gabinete nacional. La comitiva oficial, que incluye a los principales referentes de ambas cámaras del Congreso, se trasladará a la provincia norteña para mostrar unidad política en un evento que busca marcar el inicio de una nueva etapa para la administración libertaria.
La presencia del Gobierno en suelo tucumano se da en un momento clave, tras semanas de turbulencias políticas y reajustes internos en el Poder Ejecutivo. El evento, organizado de manera conjunta con la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo, comenzará formalmente este lunes con la tradicional vigilia en la Casa Histórica, que contará con espectáculos artísticos y una fuerte carga simbólica para el oficialismo tras la reciente sanción de la Ley Bases.
La delegación confirmada incluye al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y al jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, junto a una lista de legisladores entre los que figuran Mariano Campero, Eliana Bruno y Adrián Brizuela. Por el Senado, se destaca la asistencia del presidente provisional Bartolomé Abdala y la senadora Patricia Bullrich, quienes se sumarán al encuentro oficial que también contará con la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel, despejando rumores sobre la relación entre ambos mandatarios.
De cara a la próxima semana, el oficialismo ya tiene la mira puesta en la agenda legislativa. Tras el acto patrio, el Gobierno buscará consensos en la reunión de Labor Parlamentaria para avanzar con proyectos clave como la Ley Hojarasca y el tratamiento de pliegos judiciales, además de una iniciativa centrada en la propiedad privada, buscando capitalizar el envión político que pretenden obtener de la foto de unidad en Tucumán.
Las actividades en la capital tucumana iniciarán este lunes a partir de las 20:00, con la vigilia patriótica que servirá como prólogo al mensaje que el jefe de Estado brindará al país el 9 de julio. Con este despliegue, el Ejecutivo intenta consolidar su imagen y dar vuelta la página ante los desafíos económicos y la presión de sectores gremiales que cuestionan el rumbo de la gestión.