El presidente Javier Milei fue el protagonista excluyente del 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. En un discurso cargado de definiciones políticas, el mandatario no solo ratificó su intención de competir por un segundo mandato en 2027, sino que proyectó un horizonte de largo plazo para su gestión: "Se vienen 100 años de liberalismo", sentenció ante un auditorio que siguió de cerca sus palabras sobre el rumbo económico del país.
El eje central de su alocución fue la defensa irrestricta de la propiedad privada, un pilar que, según el jefe de Estado, es la llave maestra para recuperar la inversión y el crecimiento. En este sentido, Milei lanzó duras críticas contra la postergación del tratamiento de la ley de inviolabilidad de la propiedad en el Senado, calificando a quienes se oponen a estas medidas como los verdaderos "enemigos del progreso" y responsables de la decadencia argentina.
El momento de mayor tensión se vivió cuando un asistente interrumpió el discurso pidiéndole que terminara su exposición. Lejos de esquivar el conflicto, el Presidente respondió con firmeza: "No solo no voy a terminar, voy a seguir hablando y después voy a ir por otro mandato". La réplica, que incluyó una invitación irónica a mudarse a Cuba para quienes no compartan su visión, fue recibida con aplausos por la mayoría de los presentes.
Durante su intervención, el mandatario también puso en valor las políticas de desregulación impulsadas por Federico Sturzenegger y cuestionó duramente el "despilfarro" de las gestiones anteriores. Con la mirada puesta en el futuro, Milei insistió en que el camino del ahorro y la inversión es la única vía para convertir a la Argentina en una potencia nuevamente, reafirmando que su proyecto político busca consolidarse como una transformación estructural de décadas.