Un festejo por el Día del Niño terminó en tragedia en Cruz del Eje, Córdoba, cuando un sorpresivo remolino de viento levantó por los aires un juego inflable con varios menores en su interior. La estructura, que se elevó varios metros antes de desplomarse, dejó como saldo a dos niños de 6 y 7 años con traumatismos de cráneo y a un adulto lesionado, generando pánico entre las familias presentes en el Parque de la Democracia.
Este tipo de atracciones son habituales en el mencionado espacio público durante los fines de semana, donde diversos particulares instalan juegos para el entretenimiento infantil. Sin embargo, el accidente puso en evidencia la falta de protocolos de seguridad y la ausencia de servicios de emergencia en el predio, lo que obligó a que fueran los propios familiares quienes debieran trasladar a los heridos por sus propios medios hacia los centros asistenciales.
Tras el impacto, los menores fueron derivados al Hospital Aurelio Crespo, donde permanecen en observación con lesiones leves, mientras que un hombre que intentó asistir a los chicos resultó herido al golpearse contra la turbina del juego. Según informó el comisario Claudio Sánchez, de la Departamental local, el hecho ocurrió en plena tarde dominical ante la mirada atónita de cientos de personas que registraron la secuencia en videos que rápidamente se viralizaron.
La Justicia de Cruz del Eje ya tomó cartas en el asunto e inició una investigación de oficio para deslindar responsabilidades. La Fiscalía local ha logrado identificar al propietario del inflable y ahora busca determinar si existió negligencia, además de evaluar el rol del municipio en la habilitación y control de estos espacios recreativos. Si los padres deciden avanzar con la denuncia, la causa podría caratulase como lesiones leves culposas.
El episodio ha abierto un fuerte debate sobre la seguridad en los eventos públicos y la necesidad de contar con medidas preventivas ante fenómenos climáticos repentinos. Mientras la investigación sigue su curso, la comunidad espera respuestas sobre quiénes debían garantizar la integridad de los niños en una jornada que debía ser de celebración y terminó en un susto mayúsculo.
Fuente: La 100