Tras consolidar victorias clave en la Cámara de Diputados, el Gobierno nacional redobla su apuesta legislativa con el objetivo de avanzar en reformas estructurales durante septiembre. Desde la Casa Rosada, el Ejecutivo busca capitalizar el impulso político reciente para destrabar expedientes pendientes en el Senado y profundizar su plan de desregulación económica.
La prioridad inmediata apunta a la sanción definitiva de las modificaciones en la Carta Orgánica del Banco Central y la ley de Inocencia Fiscal. En paralelo, el oficialismo reactivó las negociaciones para la reforma electoral, donde la eliminación de las PASO se posiciona como una meta estratégica para fracturar al peronismo. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, lidera las gestiones con los gobernadores para asegurar los consensos necesarios en comisiones.
La agenda libertaria también incluye una ambiciosa reforma del mercado de capitales y seguros, junto con la denominada Ley Hojarasca, que pretende eliminar normas obsoletas. Asimismo, el Ministerio de Desregulación impulsa cambios en la Ley General de Sociedades, integrando figuras tecnológicas como las organizaciones descentralizadas autónomas (DAO), mientras se mantiene la expectativa por el tratamiento de la Ley de Salud Mental y la Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
El Gobierno confía en que la dinámica de apoyos lograda en la última sesión se mantenga, permitiendo que el paquete de medidas económicas y sociales avance sin mayores dilaciones en el Congreso durante las próximas semanas.
Con informacion de mdzol