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Trágico desenlace: identificaron los restos de la docente María Romero tras 17 meses de búsqueda

Miercoles, 2 de Setiembre de 2026

La incertidumbre que rodeaba la desaparición de María Angélica Romero llegó a su fin tras confirmarse que los restos óseos hallados en una finca de El Encón Grande, en la provincia de Salta, pertenecen a la docente jubilada. La noticia fue comunicada oficialmente a la familia por el Ministerio Público Fiscal, luego de que los estudios genéticos realizados por el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) arrojaran resultados positivos, cerrando así un doloroso proceso de búsqueda que se extendió durante un año y medio.

La mujer, de 64 años y oriunda de La Silleta, había sido vista por última vez el 12 de marzo de 2025. Aquella mañana, salió de su domicilio sin portar documentos, dinero ni pertenencias, vistiendo una campera cuadrillé roja y negra. Su desaparición movilizó a las fuerzas de seguridad y a sus allegados, quienes desde el primer momento señalaron que no era habitual que ella se alejara de su entorno sin avisar, lo que dio inicio a una intensa investigación que se mantuvo activa hasta la actualidad.

El hallazgo ocurrió en febrero de 2026, cuando un trabajador rural que realizaba tareas de reparación en un alambrado de una finca en El Encón Grande dio aviso a las autoridades tras encontrar un cráneo humano. A partir de ese momento, los fiscales Luján Sodero y Daniel Escalante tomaron intervención en el caso, coordinando las pericias junto a la División de Género y el Departamento de Investigaciones Criminalísticas para lograr la identificación de los restos.

Con la identidad confirmada, la investigación judicial ahora se centra en esclarecer las circunstancias del deceso. Los peritos trabajan para determinar cómo llegaron los restos al lugar del hallazgo y si existen elementos que permitan reconstruir las horas posteriores a su desaparición, un punto clave para entender qué le sucedió a la docente tras abandonar su vivienda.

El caso de María Romero conmocionó a la comunidad salteña, que acompañó a la familia durante los 17 meses de angustia. Tras la confirmación científica, los restos serán entregados a sus seres queridos, mientras la justicia continúa con las diligencias necesarias para cerrar este trágico expediente que dejó una profunda herida en la localidad de La Silleta.