Un trágico caso de meningoencefalitis amebiana primaria cobró la vida de un niño de diez años en Catamarca, lo que motivó a la Municipalidad de Fiambalá a ordenar el cierre preventivo del complejo de aguas termales local para investigar si el contagio se produjo en el lugar.
El episodio encendió las alarmas sanitarias luego de que el menor fuera atendido en el Hospital Interzonal de Niños "Eva Perón", donde los profesionales detectaron síntomas compatibles con la infección. Posteriormente, el diagnóstico fue ratificado por el Laboratorio Nacional de Referencia ANLIS-Malbrán.
A raíz de la confirmación, el Ministerio de Salud provincial desplegó un operativo centrado en la toma de muestras y el análisis exhaustivo del agua del centro turístico, situado a unos 320 kilómetros de la capital catamarqueña, además de reconstruir los movimientos y posibles fuentes de exposición del niño en las dos semanas previas al inicio de los síntomas.
Especialistas sanitarios explicaron que la patología es provocada por la Naegleria fowleri, un organismo microscópico de vida libre que suele habitar en aguas templadas y que ingresa al organismo exclusivamente a través de las fosas nasales durante la inmersión, descartando de plano el contagio por ingesta o por transmisión interpersonal.
Ante la preocupación generada en la comunidad, las autoridades reiteraron la tranquilidad a los familiares y al personal médico que asistió al paciente, enfatizando que el microorganismo no se propaga entre humanos, mientras continúan las pericias técnicas para determinar las condiciones del agua en el predio clausurado.