El Parque Nacional Iguazú tomó la decisión de cerrar preventivamente los circuitos Garganta del Diablo y Superior debido a una crecida extraordinaria del río Iguazú, que alcanzó un caudal de 16.400 metros cúbicos por segundo. La medida busca priorizar la seguridad de los visitantes ante el avance del agua, que ya superó ampliamente los niveles habituales.
Este escenario es una consecuencia directa del fenómeno climático El Niño, que viene afectando con fuertes precipitaciones a toda la región del Litoral. Las autoridades del parque explicaron que el caudal actual es 11 veces superior a la media histórica, habiéndose registrado un pico máximo durante la madrugada que alcanzó los 17,7 millones de litros de agua por segundo.
Los datos técnicos del reporte oficial indican que, si bien los circuitos mencionados permanecen inhabilitados, el resto de los senderos y el Circuito Inferior continúan operativos para el turismo. El monitoreo es constante, ya que el volumen del río mantiene una tendencia al ascenso que obliga a las autoridades a evaluar la situación hora tras hora.
Las perspectivas para los próximos días siguen siendo de alerta, no solo en el área de las Cataratas, sino en toda la provincia de Misiones. El impacto de El Niño ya ha provocado el cierre de 14 pasos fronterizos y complicaciones en ocho pasos terrestres, mientras la policía provincial trabaja intensamente en la asistencia a familias afectadas por las inundaciones y el desborde de los cauces.
Desde la administración del parque recalcaron que la prioridad es la integridad física de los turistas y trabajadores, por lo que cualquier reapertura estará supeditada a que las condiciones del río vuelvan a niveles seguros. Se recomienda a quienes tengan planeado viajar a la zona consultar los canales oficiales del Parque Nacional Iguazú antes de emprender el recorrido.