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Rugby

Corazón y garra en el Malvinas: Los Pumas igualaron ante Australia en un cierre para el infarto

Sabado, 5 de Setiembre de 2026

El estadio Malvinas Argentinas fue escenario de una batalla rugbística de alto vuelo donde Los Pumas y los Wallabies no se sacaron ventajas, sellando un empate 28-28 que dejó al público mendocino al borde de sus asientos. Bajo una llovizna persistente, el conjunto nacional mostró una capacidad de resiliencia notable para remontar un inicio adverso y cerrar su calendario de partidos como local con una actuación que, por momentos, rozó la épica.

El duelo llegaba con el antecedente inmediato de la derrota sufrida por el seleccionado argentino en Jujuy, donde los australianos se habían impuesto por 27-21. Con la presión de revertir esa imagen y cerrar la serie con un resultado positivo, los dirigidos por el staff técnico nacional saltaron al campo con la obligación de ajustar las piezas defensivas y mejorar la efectividad en ataque frente a un rival siempre peligroso.

El trámite del encuentro fue una montaña rusa de emociones. Australia pegó primero con los tries de Harry Wilson y Max Jorgensen, logrando una ventaja de 14-0 que parecía sentenciar el destino del partido. Sin embargo, el orgullo argentino apareció de la mano de Pablo Matera e Ignacio Mendy, quienes apoyaron en el in-goal para igualar las acciones antes del descanso. En el complemento, el intercambio de golpes continuó: Fraser McReigth volvió a poner arriba a la visita, pero Ignacio Ruiz respondió rápidamente para nivelar. El tramo final fue un monólogo de nerviosismo y entrega, donde Argentina logró pasar al frente, pero los Wallabies, con un carácter inquebrantable, rescataron la igualdad definitiva en la última jugada.

Este empate marca el cierre de la actividad internacional en casa para el equipo argentino, que ya tiene la mirada puesta en el horizonte mundialista. La serie ante Australia no solo sirvió para medir fuerzas ante un rival de jerarquía, sino también para consolidar un grupo que busca su mejor versión de cara a la cita máxima del año próximo, donde precisamente el territorio australiano será el anfitrión de la Copa del Mundo.

El balance final deja sensaciones encontradas pero positivas para el rugby nacional. Si bien quedó la espina de no haber podido cerrar la victoria ante el aliento de su gente, la capacidad de reacción ante la adversidad y la solidez mostrada en momentos críticos del juego demuestran que Los Pumas están en el camino correcto para seguir siendo protagonistas en el primer nivel del rugby mundial.