Tras permanecer internado en el Área de Salud Mental del Hospital Schestakow desde su detención, Yamil Jesús Yunes, de 31 años, fue trasladado este viernes a primera hora al Penal de avenida Mitre y La Pampa, en la ciudad de San Rafael.
El jueves por la tarde, pasado las 14, el hombre había sido ingresado a la Comisaría Octava, donde quedó bajo custodia mientras se realizaban los procedimientos judiciales correspondientes. Más tarde, alrededor de las 17, el fiscal Iván Ávalos, a cargo de la investigación del femicidio de Rocío Collado, lo imputó formalmente por homicidio doblemente agravado por vínculo y por mediar violencia de género (femicidio), delito que conlleva prisión perpetua.
Luego de la imputación, Yunes permaneció en la comisaría hasta su traslado definitivo a la Penitenciría local, mientras los detectives avanzan con la recolección de pruebas y el inminente pedido de prisión preventiva.
Cómo sigue la investigación por el femicidio
A partir del adelanto de la necropsia que llegó el miércoles al despacho del fiscal Ábalos, se logró establecer que la muerte de Collado se produjo mediante asfixia. Más allá de eso, en un primer momento se advirtió que el cuerpo presentaba múltiples lesiones de arma blanca y cortes importantes en el cuello, de acuerdo con los trabajos que se desarrollaron en la escena.
Por eso, con la finalidad de terminar de reconstruir el ataque letal, los pesquisas aguardaban por los resultados completos de la autopsia que practicó el Cuerpo Médico Forense (CMF), así como también de los análisis sobre los rastros y huellas recolectadas en el vehículo donde hallaron el cadáver y en el departamento donde residía la pareja.
La desaparición de la docente y el hallazgo del cadáver
Todo comenzó durante la madrugada del martes, cuando los padres del acusado llamaron a la línea de emergencias 911 preocupados por la conducta de su hijo, quien había llegado a su domicilio de calle Independencia en un estado de alteración, aparentemente bajo los efectos de estupefacientes, y sin la compañía de su novia.
El relato de los padres de Yunes encendió las alarmas, por lo que el sospechoso fue aprehendido y trasladado al área de Salud Mental del Schestakow, mientras se iniciaba la búsqueda del paradero de la docente. La información policial sostenía que en sus prendas de vestir se observaron manchas de sangre, lo que agravó su situación.
En medio de las tareas, ya en horas de la mañana de esa jornada, el Centro Estratégico de Operaciones (CEO) recibió la pista sobre una Fiat Fiorino con características similares al rodado de la mujer, el cual llevaba varias horas estacionado en calle Izuel al 800.
Al llegar, los policías constataron que se trataba del utilitario de Collado. En el interior, dieron con el cuerpo de la educadora, observando a simple vista múltiples cortes en todo el cuerpo y una herida profunda en el cuello.
De esa forma, Yunes quedó fuertemente comprometido por el homicidio de la mujer y, finalmente, este jueves fue imputado como autor del femicidio.