Las elecciones municipales celebradas ayer en San Rafael dejaron un escenario político fragmentado y cargado de lecturas cruzadas. Con una participación ciudadana que no alcanzó el 50% del padrón -un dato que vuelve a encender luces de alerta sobre el hartazgo social-, los resultados marcaron un golpe para el oficialismo local y un avance concreto de la alianza La Libertad Avanza + Cambia Mendoza (LLA + CM), que se quedó con el primer lugar en la categoría Concejales.
Según los datos oficiales, con casi el 100% de las mesas escrutadas, en Concejales se impuso LLA + CM con el 39,31% de los votos (27.716), relegando al segundo lugar a San Rafael en Marcha, espacio que responde a los hermanos Félix, con 38,02% (26.807). Más atrás quedaron el Frente Libertario Demócrata con 11,52%, San Rafael Futuro con 5,61%, el Frente Verde con 3,15% y el Frente de Izquierda con 2,4%.
El resultado fue leído como un triunfo claro de LLA+CM y un mensaje directo al oficialismo municipal, que por primera vez en años no logra imponerse en una categoría central para la gobernabilidad local como es el Concejo Deliberante.
Distinto fue el desenlace en la categoría Convencionales Constituyentes, donde el oficialismo logró retener el primer puesto. Allí se impuso San Rafael en Marcha, encabezado por Emir Félix, con el 41,53% de los votos (29.068), seguido muy de cerca por LLA + CM con 38,39% (26.870). Completaron el reparto el Frente Libertario Demócrata (11,25%), San Rafael Futuro (5,7%) y el Frente Verde (3,13%). En esta categoría, el Frente de Izquierda no presentó lista.
Desde el entorno de los hermanos Félix intentaron capitalizar este resultado para mostrarse como "ganadores en términos generales". Sin embargo, la lectura fina de la elección muestra que el dato político central estuvo en la derrota oficialista en Concejales y en la pérdida de centralidad de un liderazgo que durante años dominó sin fisuras la escena local.
El Honorable Concejo Deliberante de San Rafael cuenta con 12 bancas. Hasta ahora, la composición era de 6 concejales del Partido Justicialista, 5 de CM y 1 del Partido Libertario.
En esta elección, el oficialismo ponía en juego tres lugares: Mariano Cámara, Pamela Torres y Samuel Barcudi, este último además presidente del cuerpo. Cambia Mendoza, en tanto, arriesgaba las bancas de Romina Giraudo, Adriana Napolitano y Leonardo Yapur.
Con el resultado final, el reparto de bancas no altera el equilibrio numérico, pero sí el clima político interno. Ingresan por el PJ Francisco Perdigues, Sol Indiveri y Anabel Lucero; mientras que por LLA + CM lo hacen Juan Pablo Vignoni, María Valentina Sánchez y Romina Giraudo, que logra renovar su banca.
Además, continúan con mandato vigente por dos años más Nahuel Arscone, Antonela Cristofanelli y Néstor Ojeda por el PJ; Adrián Reche y Romina Giordano por la UCR, y Martín Antolín, ex Partido Libertario.
La nueva conformación deja una cuenta final de 6 concejales del PJ, 5 de LLA + CM y 1 del espacio libertario, pero abre una discusión clave: la presidencia del Concejo Deliberante, cargo que deberá redefinirse tras la salida de Barcudi.
Participación en baja y mensaje político
Más allá de los porcentajes y las bancas, el dato que atraviesa toda la elección es la baja participación, que no llegó al 50% del padrón. Un número que expresa cansancio, desafección y desconfianza de una parte importante de la ciudadanía frente a una dirigencia que, para muchos, parece lejana a las urgencias cotidianas.
En ese contexto, el triunfo de LLA + CM en Concejales aparece como una señal de cambio, mientras que el oficialismo retiene espacios, pero ya no con la ventaja de otros tiempos. San Rafael entra así en una nueva etapa política, con un Concejo Deliberante más disputado y una sociedad que empieza a hablar, también, a través de la abstención.