Por Franco Ambrosini, diputado provincial.
Hay algo del discurso del Gobernador del 1° de mayo que en San Rafael todavía no terminamos de dimensionar. Mientras en gran parte del país la obra pública se frenó, Mendoza decidió seguir empujando.
No con relatos, si no con obras.
Hoy la Provincia está invirtiendo alrededor de 126 millones de dólares en apenas diez obras estratégicas para San Rafael y el Sur mendocino.
126 millones de dólares.
La Ruta 143.
Nueva Planta de Aysam.
Nihuil IV.
Canal Perrone.
Rutas del Sur.
Nuevas Comisarías de Cuadro Nacional y Salto de las Rosas.
Infraestructura hídrica, energética y vial.
Estas obras quizás no generan aplausos rápidos, pero definen cómo vive una región durante los próximos 20 o 30 años.
Y acá hay que hablar claro, hace tiempo escuchamos a algunos dirigentes repetir que la Provincia "abandona" San Rafael, que "no hay inversión", que "el Sur está olvidado", pero los números dicen otras cosa.
El presupuesto total de la Municipalidad de San Rafael para 2026 ronda los 65 millones de dólares, y la Provincia, solamente en estas diez obras, está poniendo casi el doble de eso.
Pero hay un dato más fuerte: la obra pública municipal prevista para este año ronda apenas los 15 millones de dólares. Eso significa que la Provincia está invirtiendo cerca de nueve veces más en obra pública en San Rafael que el propio municipio.
Nueve veces más. No es una chicana, es un dato de la realidad.
Lo digo porque a esta altura ya no sirve seguir escondiendo la realidad atrás de "slogans".
Mientras algunos hablan del futuro, Mendoza está haciendo infraestructura para ese futuro.
Las rutas quedan, los canales quedan, la energía queda y el agua queda. Y eso después se transforma en producción, trabajo, conectividad y oportunidades.
San Rafael no puede seguir discutiendo relatos políticos, mientras otros están planificando el futuro.
Una región no crece solamente con discursos lindos o con nostalgia. Crece con decisión, con inversión, con planificación y fundamentalmente con la decisión de empujar aun en momentos difíciles.
Eso es lo que mostró el Gobernador Cornejo el 1° de mayo, una Mendoza que entendió que ordenar era apenas el comienzo, que ahora hay que animarse a crecer.
Mientras algunos todavía discuten desde el relato, Mendoza decidió avanzar.