A más de cinco meses de la tormenta que afectó la zona, el badén de avenida Vélez Sarsfield -ubicado en el sector conocido como "Pobre Diablo"- continúa en malas condiciones y genera preocupación entre vecinos y conductores que lo transitan a diario.
Tras el temporal ocurrido a principios de año, desde el Municipio se implementó un "bypass provisorio" con el objetivo de garantizar la circulación vehicular. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa intervención temporal no fue reemplazada por una solución definitiva.
Quienes utilizan esa arteria aseguran que el estado actual del lugar representa un riesgo constante. Señalan falta de señalización adecuada, desniveles en la calzada y maniobras peligrosas que derivan, con frecuencia, en accidentes.
"El problema es que esto quedó así. No es algo de hace unos días, ya pasaron meses y seguimos en las mismas condiciones", comentan vecinos de la zona, quienes además remarcan que los incidentes viales se repiten.
El reclamo apunta no solo a la reparación del badén, sino también a la necesidad de una intervención integral que garantice seguridad. "No pedimos algo extraordinario, sino una solución bien hecha y señalizada", expresan.
Mientras tanto, el "bypass provisorio" continúa funcionando como única alternativa para el tránsito, en un punto clave de circulación que conecta distintos sectores de la ciudad.
Hasta el momento, no hubo precisiones oficiales sobre plazos concretos para una obra definitiva, lo que incrementa la incertidumbre entre los usuarios habituales de esa vía.