Esta semana apareció en Facebook un llamativo posteo con estética de nota institucional y tono de lanzamiento político bajo el hashtag #SamuelBarcudi2027.
Sí, 2027. Falta mucho aun, pero en política el que no mide, especula.
La publicación mostraba al ex presidente del Concejo Deliberante y hombre del riñón felixista como posible candidato a intendente, acompañado de propuestas, slogans y esa clásica catarata de promesas que aparecen apenas alguien empieza a fantasear con ponerse el traje de candidato.
Lo curioso no fue solamente el contenido, sino el tono tipo de "publinota" política. Aunque, nobleza obliga, no habría sido el único dirigente que esta semana decidió invertir algunos pesos en esa red social para empezar a instalar nombre y cara, a pesar de haber anunciado su retiro a principio de año.
Ahora bien: ¿era en serio o era una especie de globo de ensayo? Ahí está lo divertido.
Porque mientras la publicación circulaba y generaba comentarios, en las redes oficiales de Samuel Barcudi no apareció absolutamente nada. Ni reposteo, ni guiño, ni desmentida. Silencio total. Como quien tira una piedra y se esconde para ver qué pasa.
En Off, lo que se comenta, es que el experimento tenía más de "tanteo" que de lanzamiento formal. Una manera tibia de asomar el bochín, medir reacciones y, sobre todo, ver cómo cae el nombre dentro del universo Félix, donde las candidaturas nunca se improvisan y mucho menos se anuncian sin bendición previa.
Porque una cosa es jugar a la candidatura en Facebook y otra muy distinta es tener el visto bueno del verdadero poder.