de

San Rafael

Félix habló de orden, pero pidió $10.000 millones: un discurso que no cerró por ningún lado

Jueves, 14 de Mayo de 2026

El discurso del intendente Omar Félix dejó más confusión que certezas, no solo entre los presentes sino también entre los propios concejales, que asistieron a una exposición difícil de sostener en términos de coherencia.

Por un lado, el jefe comunal describió una economía municipal "ordenada". Por el otro, en el mismo mensaje, planteó la necesidad de tomar un empréstito por $10.000 millones. La contradicción es evidente: si las cuentas están en equilibrio, ¿por qué endeudar al municipio en una cifra de semejante magnitud?

La explicación oficial apunta a reactivar obras "paradas". Sin embargo, cuando se desglosa el destino de esos fondos, aparecen más interrogantes que certezas.

Uno de los casos es el aporte de aproximadamente $200 millones para la fachada de la iglesia de Lourdes, en un acuerdo con el Obispado. A eso se suma una inversión cercana a los $1.000 millones en la Pulpera municipal, un proyecto impulsado durante la gestión de Emir Félix que, lejos de cumplir los objetivos de regulación de precios o agregado de valor a la producción frutícola, muestra hoy un funcionamiento prácticamente inexistente. Para muchos, se trata de una estructura costosa que nunca logró justificar su creación.

Pero el punto más polémico aparece con la lucha antigranizo. Pese a que en todo el Sur mendocino su eficacia ha sido ampliamente cuestionada, el municipio evalúa avanzar en un contrato cercano a los $5.000 millones para la próxima temporada. Una cifra que, en definitiva, termina trasladándose al bolsillo de los vecinos, con impacto directo -entre otras cosas- en el costo de la energía.

A esto se suma el caso del denominado "nuevo paseo terminal", un espacio que hasta ahora funciona casi exclusivamente como playa de estacionamiento. Sin locales en actividad y sin una estrategia clara para atraer inversiones o inquilinos, el lugar se ha convertido en un símbolo de la falta de planificación. La pregunta es inevitable: ¿por qué no se ajustan los valores de alquiler o se generan incentivos reales para que ese espacio cobre vida?

El antecedente de la nueva terminal "Néstor Kirchner", que aún genera más dudas que certezas, no hace más que alimentar la preocupación.

Lo más llamativo, sin embargo, no fue solo el contenido del discurso, sino el silencio que lo rodeó. Ningún concejal -ni oficialista ni opositor- profundizó en estas inconsistencias ni exigió respuestas concretas.

Así, el Intendente volvió a sostener un relato de gestión que habla de orden y progreso, pero que, al contrastarlo con los hechos, deja la sensación de estar más cerca de la retórica que de la realidad.

Porque cuando los números no cierran, las preguntas no deberían faltar. Y esta vez, faltaron.