de

San Rafael

En Off: qué hay detrás de la polémica por la obra del aeropuerto

Miercoles, 27 de Mayo de 2026

Hay movimientos políticos que, lejos de parecer casuales, dejan entrever cierta desesperación discursiva. En las últimas horas, desde el municipio y sus terminales mediáticas reapareció un viejo recurso: responsabilizar al Gobierno nacional por supuestas demoras en la obra del aeropuerto de San Rafael. El planteo es simple, pero también conveniente: instalar la idea de que la gestión nacional prioriza inversiones en el Gran Mendoza mientras el Sur vuelve a quedar relegado.

El problema es que el argumento tendría más relato que sustento.

Algunos medios alineados con el oficialismo municipal difundieron imágenes del aeropuerto donde efectivamente se observa una obra en etapa inicial. El detalle -no menor- es que las fotografías no serían actuales. Se tratarían de registros viejos, utilizados para reforzar una narrativa de paralización que no es real.

¿Por qué? Porque hace pocas semanas la propia empresa adjudicataria difundió imágenes mucho más recientes, donde el avance de obra luce prácticamente concluido. Según fuentes cercanas a nuestro medio, lo que hoy estaría demorando la etapa final no sería una decisión política ni un freno presupuestario, sino una cuestión burocrática vinculada a la empresa de energía, indispensable para terminar detalles técnicos y habilitaciones pendientes.

MDN
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Y ahí aparece la pregunta incómoda: ¿por qué instalar el conflicto del aeropuerto justo ahora?

En off, la respuesta que circula tiene más que ver con el espejo que con el aeropuerto. En distintos sectores empiezan a preguntarse si el municipio no busca correr el eje ante un escenario cada vez más difícil de defender puertas adentro. Obras demoradas, cronogramas incumplidos y anuncios que todavía esperan materializarse empiezan a convertirse en una carga política.

Los cuestionamientos no son pocos: desde el estado del Pobre Diablo y las demoras en asfaltado y urbanización, hasta el tan anunciado gasoducto, que sigue sin mostrar el ritmo esperado justo cuando el invierno golpea la puerta. Todo en un contexto donde las falencias de gestión ya no parecen generar sorpresa, sino resignada costumbre.