En política, los silencios suelen decir tanto como las palabras. Y en San Rafael hubo uno que no pasó desapercibido.
Mientras el senador nacional Sergio Uñac desembarcó en el departamento con una agenda cargada de reuniones y un marcado perfil de campaña, hubo un detalle que llamó la atención: el intendente Omar Félix eligió no mostrar absolutamente nada de ese encuentro.
Ni una foto en sus redes sociales. Ni una publicación institucional. Ni siquiera el habitual eco en los medios más cercanos al municipio. Curioso, sobre todo cuando fue el propio Uñac quien sí compartió imágenes de su paso por San Rafael, dejando en evidencia una recorrida que distó de ser protocolar y que coincidió con los primeros movimientos de quien ya dejó trascender su intención de disputar la presidencia el próximo año.
¿Fue una decisión política? ¿Una forma de tomar distancia? ¿O simplemente una señal de que todavía nadie quiere mostrar todas sus cartas?
En los pasillos, donde siempre abundan las interpretaciones, algunos sostienen que los hermanos Félix todavía atraviesan un período de reacomodamiento después del duro golpe que significaron las últimas elecciones. Los resultados dejaron un mensaje difícil de ignorar y obligaron a recalcular una estrategia que durante años pareció inalterable.
Las versiones que circulan hablan de conversaciones abiertas en distintos frentes y de una postura mucho más pragmática que ideológica. Incluso hay quienes deslizan que existiría un canal de diálogo con sectores que hasta hace poco parecían impensados. Y hay otra frase que se repite por lo bajo: al parecer, aquellos dirigentes nacionales que los Félix realmente quisieran recibir en San Rafael no tienen, por ahora, intención de venir ni por asomo. Si es estrategia, distanciamiento o una consecuencia del nuevo mapa político, es algo que el tiempo terminará de revelar.
Lo concreto es que la visita de Uñac pasó por San Rafael, tuvo una agenda intensa y quedó registrada... aunque no en las redes del Intendente. Y cuando un dirigente acostumbrado a comunicar cada actividad decide guardar silencio, siempre hay quienes intentan leer el mensaje detrás de la ausencia.