El Vaticano confirmó la culpabilidad de Carlos Miguel Buela, el sacerdote argentino que fundó el Instituto del Verbo Encarnado (IVE) en San Rafael, tras concluir un proceso en dos tribunales eclesiásticos que determinaron su responsabilidad en graves hechos de abuso. Aunque Buela falleció en Italia el año pasado, la resolución eclesiástica alcanzó la denominada "certeza moral" sobre los actos de violencia cometidos por el religioso contra diversas víctimas.
Los antecedentes del caso se remontan a la década del 2000, cuando comenzaron a multiplicarse las denuncias de seminaristas y religiosos. La situación escaló hasta que, en 2016, la Santa Sede acreditó conductas sexuales impropias, lo que derivó en su apartamiento del ejercicio ministerial. Según los informes, cerca de 20 personas que formaban parte de su estructura religiosa fueron quienes expusieron los abusos sufridos bajo su mando.
La historia de esta congregación está profundamente ligada a nuestra provincia. El IVE fue creado el 25 de marzo de 1984 en San Rafael, bajo el ala del entonces obispo León Kruk y con base en el Seminario Diocesano María, Madre de Dios. A partir de allí, el instituto y su rama femenina, las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará, iniciaron una expansión global que hoy los mantiene presentes en más de 25 países.
Desde la Santa Sede indicaron que esta resolución, comunicada formalmente a los superiores provinciales el pasado 14 de septiembre, tiene como objetivo principal el restablecimiento de la verdad para los damnificados. Asimismo, el Vaticano instó a las instituciones fundadas por Buela a realizar una revisión profunda de sus procesos de formación, su espiritualidad y su funcionamiento interno, marcando un punto de inflexión necesario tras años de denuncias.

Con este fallo, se cierra un capítulo oscuro para una institución que, habiendo nacido en el corazón de San Rafael, quedó marcada por el accionar de su fundador. La Iglesia busca ahora, a través de este pronunciamiento, reparar el daño causado y depurar las prácticas dentro de las congregaciones que aún mantienen el legado de Buela en todo el mundo.
Con información de El Sol