En la era de la hiperconectividad, la huella digital ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en un factor determinante en procesos de selección laboral, trámites de visas y admisiones académicas. Ante este escenario, surgió Social Mirror, una aplicación desarrollada por argentinos que permite a los usuarios visualizar qué información pública circula sobre ellos antes de que sea analizada por terceros.
La plataforma, creada por la empresa WeCheck AI, busca eliminar la asimetría entre las grandes corporaciones, que ya utilizan algoritmos para evaluar perfiles, y el ciudadano común. Según explicó Matías Simone, CTO y cofundador de la firma, existe un "doble currículum": el que uno prepara formalmente y el que generan los algoritmos a través de publicaciones antiguas, interacciones olvidadas o comentarios fuera de contexto.
Cómo funciona el espejo digital
Social Mirror trabaja exclusivamente con datos públicos y accesibles en internet, sin ingresar a cuentas privadas. Utiliza inteligencia artificial para identificar patrones que podrían ser considerados riesgosos en evaluaciones institucionales. La herramienta señala posibles alertas vinculadas a discursos de odio u hostigamiento, contenido que sugiera violencia o amenazas, actividades ilegales o señales de incumplimiento, e imágenes o publicaciones que podrían malinterpretarse fuera de su contexto original.

El informe resultante no emite juicios de valor ni evalúa ideologías, sino que advierte al usuario sobre cómo ciertos contenidos podrían ser leídos años después bajo otras sensibilidades culturales o por sistemas automáticos de seguridad.
Accesibilidad y planes
La plataforma se encuentra actualmente en etapa beta. Para utilizarla, el usuario debe registrarse y puede optar por un reporte preliminar gratuito, que funciona como un termómetro de riesgo superficial. Para un análisis profundo y detallado, la aplicación ofrece planes de pago único o suscripciones mensuales y anuales.
El objetivo final de esta tecnología no es reemplazar las evaluaciones oficiales, sino brindar a las personas la posibilidad de gestionar su identidad digital con mayor consciencia, entendiendo que lo que se publica como un chiste momentáneo puede tener repercusiones en el futuro profesional o personal.