El pibe de las colectas volvió a quedar en el ojo de la tormenta, pero esta vez no se quedó haciendo historias de Instagram. Santi Maratea salió con los tapones de punta tras una gravísima acusación que se volvió viral: decían que se había "quedado con el vuelto" de una campaña para construir una casa y un refugio de perros.
Todo arrancó con un video donde una supuesta allegada a la beneficiaria aseguraba que solo le habían transferido la mitad de la guita. La respuesta de Santi en X (antes Twitter) fue un misil directo: "¿Por qué no me denuncian? Llévenme a la justicia si les importa tanto", escribió, asegurando que tiene cada comprobante de transferencia guardado bajo llave.
Cara a cara con las Angelitas
Para que no queden dudas, Maratea se sentó en el piso de LAM y descargó toda su bronca frente a Ángel de Brito y sus panelistas. Según él, los 10 millones de pesos recaudados se usaron íntegramente para la casa de la mujer, quien -según Santi- vive hoy en una vivienda digna y está súper agradecida.
Pero lo más picante fue cuando el influencer desenmascaró a su denunciante. Sin vueltas, tiró que todo es una movida para ganar seguidores y vender cursos:
"Ella hace denuncias sin pruebas para tener seguidores y derivarlos a que le compren cursos a su marido, que está imputado por la Comisión Nacional de Valores".
El desafío final
Santi no solo llevó las pruebas, sino que redobló la apuesta con una propuesta insólita: se ofreció a pagarle los honorarios a quien lo acusa para que lo lleve a tribunales. "Yo le pago los abogados para que me denuncie y vamos a la justicia a ver quién miente", lanzó desafiante.
Parece que esta vez Maratea se cansó de las "funadas" virtuales y quiere que los papeles hablen por él. Mientras tanto, la señora de la casa sigue sin aparecer en cámara porque, según el influencer, "su agradecimiento no vende" en el mundo del chisme.