Nadie lo vio venir. Lo que se perfilaba como una simple gala de salvación se transformó, por una decisión repentina del jurado, en una de las eliminaciones más dolorosas y sorpresivas de la temporada. La salida de una de las figuras más respetadas del certamen dejó a los participantes en estado de shock y provocó un llanto desconsolado incluso en los integrantes del estrado.
Un cambio de reglas que cambió el destino
La tensión comenzó desde el minuto cero, cuando el jurado anunció que la noche de "última chance" se convertía en eliminación directa. El desafío, centrado en la compleja gastronomía coreana con la elaboración de un kimchi express y un bibimbap, resultó ser una barrera infranqueable para Susana Roccasalvo. La reconocida periodista de espectáculos confesó sentirse desestabilizada por la presión del anuncio y admitió que su paso por las hornallas fue, según sus propias palabras, "una noche horrorosa".
El duro veredicto y el llanto de los expertos
A pesar de su esfuerzo, las devoluciones fueron lapidarias. Germán Martitegui señaló fallas críticas en el sabor de sus preparaciones, mientras que Donato de Santis remarcó la falta de carácter de su plato principal. Sin embargo, el rigor técnico dio paso a la emoción pura cuando se confirmó su expulsión. Damián Betular, visiblemente quebrado, no pudo contener las lágrimas al despedirla, destacando el placer que fue conocerla fuera de las cámaras y ofreciéndole su apoyo incondicional de ahora en más.
Una revelación que nadie conocía
Antes de abandonar el estudio, Roccasalvo protagonizó el momento más emotivo de la noche al confesar la profunda conexión que sentía por el jurado. Relató que, a través de sus restaurantes y viajes, los tres chefs la acompañaron en los momentos más íntimos y difíciles de su vida privada, mucho antes de compartir el programa. Con un agradecimiento cargado de sinceridad, se despidió entre aplausos, cerrando un capítulo que quedará marcado como el más sensible de esta edición de MasterChef Celebrity.