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Tiempo Libre

El secreto de Erling Haaland: la dieta de 6.000 calorías y vísceras que lo convirtió en una máquina de hacer goles

Martes, 7 de Julio de 2026

Erling Haaland no es un futbolista convencional y su físico, una verdadera mole de 1,95 metros, es la prueba más clara de que el éxito en la alta competencia no es casualidad. El delantero noruego, que viene de ser el héroe absoluto en la clasificación de su seleccionado a los cuartos de final del Mundial 2026 tras despacharse con un doblete ante Brasil, ha dejado en claro que su rendimiento es el resultado de un plan nutricional tan riguroso como polémico.

En el documental "Haaland: The Big Decision", el goleador del Manchester City reveló que su motor funciona gracias a una ingesta diaria que ronda las 6.000 calorías, una cifra que triplica lo que consume una persona promedio. Pero no se trata solo de cantidad, sino de una selección de productos premium: el noruego prioriza alimentos locales y de alta calidad, evitando los procesados a toda costa. Entre sus pilares nutricionales destacan las carnes rojas, el pescado, la leche y, sorprendentemente, las vísceras de ternera como el hígado y el corazón, fundamentales para obtener hierro y zinc de forma natural.

La rutina del "Androide" también contempla platos estratégicos para rendir al máximo en los entrenamientos. Antes de saltar al campo, suele optar por un filete de lubina acompañado de espárragos y arroz con huevo, una combinación pensada para lograr una digestión rápida sin perder energía. Sin embargo, no todo es sacrificio: Haaland ha confesado que de vez en cuando se da el gusto con algún kebab, un pequeño placer que no altera su estricta disciplina.

Para cerrar el combo de su transformación física, el delantero complementa su alimentación con una recuperación de nivel científico. El uso de terapias de luz roja, saunas y los infaltables baños de hielo son moneda corriente en su día a día. Con el pase a cuartos de final asegurado y el mundo del fútbol rendido a sus pies, Haaland demuestra que ser el mejor no solo pasa por lo que hace con la pelota en los pies, sino por cómo cuida el vehículo que lo lleva a la gloria.