El Gobierno de Mendoza oficializó la cesantía de dos médicos por faltas graves cometidas en sus funciones. Un profesional del Hospital Malargüe fue destituido tras presentarse a trabajar alcoholizado y abusar de una enfermera. Paralelamente, otro médico del Hospital Central fue despedido por denuncias de violencia de género en el ámbito laboral.
El médico Pedro Martín Seput Yactayo, quien se desempeñaba en el Hospital Regional Malargüe, fue apartado de su cargo mediante el Decreto 103/25. El expediente administrativo detalla que el profesional concurrió a su guardia en estado de ebriedad, superando el horario de ingreso establecido. Su condición, según consta en el documento, le impedía el correcto desempeño de sus tareas y desencadenó un incidente con una enfermera, que derivó en una causa penal por abuso sexual simple, delito por el cual fue condenado en primera instancia.
La sanción de cesantía se fundamenta en la infracción a las normativas profesionales y a las reglas de conducta exigidas para el ejercicio de la medicina. El Gobierno provincial determinó que las acciones del profesional resultaron inapropiadas y perjudiciales para el ambiente laboral y la atención de pacientes.
Por otra parte, el doctor Rolando Jorge Pronotto, del Hospital Central, también fue cesanteado. Una trabajadora de ese nosocomio lo denunció por maltrato psicológico recurrente, humillaciones, descalificaciones e insultos, así como por abuso de poder. El sumario administrativo posterior confirmó la existencia de malos tratos reiterados y un trato diferenciado hacia la denunciante, afectando su salud mental y física.
Las autoridades sanitarias provinciales concluyeron que los hechos constatados ameritan la máxima sanción disciplinaria, resultando en la destitución de ambos profesionales.