El Jury de Enjuiciamiento resolvió suspender al juez penal Sebastián Sarmiento por seis meses, sin percibir haberes. La sanción se determinó tras la aceptación de responsabilidad por parte del magistrado en cinco hechos de "mal desempeño" y "desorden de conducta", en el marco de un juicio político.
La decisión se concretó mediante un juicio abreviado propuesto por el propio Sarmiento, quien reconoció los hechos imputados. La condena intermedia evita la destitución del cargo y se computará retroactivamente desde el 11 de diciembre pasado, fecha de su suspensión inicial.
Sarmiento enfrentaba acusaciones por la liberación anticipada de presos que posteriormente cometieron delitos graves, incluyendo homicidios y abusos sexuales. Entre los casos que motivaron la denuncia se encuentran la liberación de Roberto Pereyra Cruz, quien asaltó y provocó la muerte del comisario Héctor Pelayes; Cristian Reina Flores, implicado en el asesinato de Héctor Quiroga; y Fabián Olguín, quien cometió abusos contra una menor tras ser excarcelado.
La resolución fue unánime, con 21 votos a favor, y descomprimió un debate que prometía ser más extenso y con mayores implicancias políticas. El diputado provincial Franco Ambrosini, representante de la querella, calificó la condena como un avance importante y un precedente para el respeto de las leyes y la división de poderes. Melisa Pelayes, hija del comisario asesinado, expresó conformidad con la sanción, aunque deseaba una pena mayor, destacando el valor de haber llevado al magistrado a asumir su responsabilidad.
Con esta sanción, Sarmiento recuperará su cargo en junio próximo. Se especula que el magistrado podría solicitar un traslado fuera de la Primera Circunscripción Judicial, una decisión que deberá ser evaluada por el Consejo de la Magistratura.