El departamento de Malargüe atraviesa un momento de tensión institucional tras la presentación de un proyecto de resolución del concejal Daniel Martínez, que exige al intendente Celso Jaque la puesta en marcha inmediata del Centro de Operaciones de Emergencia Malargüe (COEM). La iniciativa surge ante la alarmante falta de respuesta del Ejecutivo municipal frente a las crecientes necesidades de prevención y coordinación ante desastres climáticos o viales, dejando a la población en una situación de vulnerabilidad innecesaria.
La problemática no es nueva, sino que arrastra un preocupante historial de incumplimientos. El Ejecutivo municipal ha ignorado sistemáticamente la Resolución HCD N.º 224/2025 y la Ordenanza N.º 2.255/2023, normativas que obligan a la gestión de Jaque a planificar las defensas civiles y presentar un Plan de Contingencias Departamental que, a la fecha, brilla por su ausencia. Esta omisión, lejos de ser un detalle administrativo, representa un abandono de las herramientas legales diseñadas para resguardar la seguridad y los bienes de los vecinos.
El proyecto de Martínez no solo busca reactivar el COEM como un órgano de articulación entre fuerzas de seguridad, Vialidad, el Hospital Regional y el sector turístico, sino que también intima al intendente a explicar por qué se han desoído las normas vigentes. El texto exige un informe detallado sobre la falta de ejecución presupuestaria y el estado real de los recursos humanos y materiales, cuestionando la capacidad de respuesta del municipio ante una emergencia real en zonas de alta montaña o áreas urbanas.
Desde la oposición advierten que la desidia del Ejecutivo debilita la estructura de protección civil y pone en riesgo la vida de los malargüinos. La falta de un plan de contingencia actualizado y de campañas de concientización claras demuestra una gestión que, hasta el momento, ha priorizado el archivo de las ordenanzas por sobre la seguridad pública, dejando a las instituciones y a la comunidad sin una hoja de ruta clara ante las inclemencias del tiempo o accidentes de gran magnitud.
El cierre de esta disputa parlamentaria pone a Celso Jaque contra las cuerdas: el intendente deberá decidir si continúa ignorando las exigencias del Concejo Deliberante o si finalmente asigna las partidas presupuestarias y la voluntad política necesarias para que el COEM deje de ser una promesa vacía y se convierta en una realidad operativa que garantice la protección de todo el departamento.