Tras permanecer prófuga de la justicia estadounidense, Emylee Thai, una empresaria de 42 años, fue finalmente capturada en Vietnam. La mujer, dueña de un laboratorio en Texas, se encontraba en el centro de una investigación federal por orquestar una estafa millonaria que afectó al programa Medicare, diseñado para asistir a adultos mayores y personas con discapacidad.
El esquema fraudulento, que se extendió entre 2019 y 2022, consistía en la realización de tests genéticos innecesarios. Thai utilizaba intermediarios para captar pacientes y obtener muestras biológicas, facturando al Estado 142 millones de dólares por servicios que nunca fueron aplicados a tratamientos médicos reales. En diciembre de 2022, tras haber sido liberada bajo fianza con una tobillera electrónica, la acusada logró burlar el control, desactivó el dispositivo y huyó del país en un vuelo privado utilizando una identidad falsa.
El FBI había desplegado un intenso operativo de búsqueda que incluyó una recompensa de 150.000 dólares por datos que permitieran dar con su paradero. Según los investigadores, Thai logró llegar a Vietnam, su país de origen, donde permaneció oculta hasta esta semana, cuando las autoridades locales concretaron su detención tras una cooperación internacional de alto nivel.
Ahora, la empresaria se encuentra en proceso de extradición hacia Houston, Texas. Allí deberá responder ante la justicia por cargos graves que incluyen conspiración para cometer fraude en la atención médica, fraude contra el gobierno y pago de sobornos, delitos que podrían significar una condena de larga duración en una prisión federal.
Este arresto marca el cierre de una de las búsquedas más mediáticas de los últimos años, dejando atrás una estela de irregularidades que puso en jaque la integridad del sistema de salud pública en Estados Unidos. La extradición de Thai es vista por el FBI como un mensaje contundente contra quienes intentan lucrar con los fondos destinados a los sectores más vulnerables de la sociedad.
Fuente: minutouno