El sistema educativo argentino atraviesa un momento crítico tras conocerse los resultados de las pruebas PISA 2025. Los estudiantes de 15 años mostraron un retroceso generalizado en su desempeño, destacándose un dato alarmante: el 76% de los alumnos no logra alcanzar los conocimientos mínimos esperados en matemática, una cifra que enciende las alarmas sobre la calidad de la enseñanza en el país.
Esta tendencia negativa no es nueva, pero se ha consolidado en los últimos años. Al comparar los registros actuales con la edición de 2022, se observa una caída sostenida en las tres áreas evaluadas por la OCDE: lectura, matemática y ciencias. Si analizamos el recorrido histórico desde el año 2000, el deterioro es evidente, especialmente en las dos primeras disciplinas, mientras que el área de ciencias se ha mantenido en un estancamiento prolongado.
Los números son contundentes: Argentina obtuvo 367 puntos en matemática, 389 en lectura y 393 en ciencias. Con estas marcas, el país se posiciona en el puesto 75 de 91 sistemas educativos en matemática y ocupa el octavo lugar entre los 13 países latinoamericanos participantes. Además, el porcentaje de alumnos que no llega a los niveles básicos es crítico: 59% en lectura, 76% en matemática y 59% en ciencias.
Al poner la lupa en el contexto regional, la situación argentina queda relegada frente a vecinos como Chile, Uruguay, Costa Rica, México, Brasil, Perú y Colombia, quienes superaron nuestro promedio en las tres materias. Si bien la OCDE también reportó caídas globales, el ritmo de descenso en Argentina resulta más pronunciado, lo que profundiza la brecha con los estándares internacionales de aprendizaje.
El informe, elaborado por la ONG Argentinos por la Educación, deja en evidencia que el sistema educativo enfrenta un desafío estructural de larga data. Con más de 400 escuelas y 11.000 estudiantes evaluados en el país, los resultados de PISA 2025 funcionan como un espejo incómodo de una realidad que exige políticas públicas urgentes para frenar el retroceso y garantizar una formación básica de calidad para las nuevas generaciones.
Fuente: NA