Este miércoles por la noche se confirmó la muerte de Hayde Benzo, la mujer que días atrás había sido dada por muerta por su propia hija, en un caso que generó conmoción y que aún continúa bajo investigación judicial.
El hecho tomó notoriedad el lunes, cuando la hija de la mujer, Araceli Salim, alertó que su madre había fallecido dentro de la vivienda de calle calle Barcala al 800. Sin embargo, al llegar al lugar, efectivos policiales advirtieron que la mujer todavía presentaba signos vitales y comunicaron la situación a los fiscales intervinientes.
A partir de esa constatación se convocó de urgencia a una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado, cuyo personal logró estabilizarla y trasladarla al hospital. No obstante, el cuadro clínico era crítico: la mujer presentaba un severo estado de deshidratación tras haber permanecido varios días sin asistencia, según revelaron fuentes extraoficiales.
Pese al fallecimiento, la causa judicial continúa. El fiscal Javier Giaroli aguarda los resultados de la necropsia que determinarán las causas precisas de la muerte, aunque en principio no se observarían signos compatibles con un hecho violento.
Además, se realizará un análisis químico para establecer si existieron sustancias tóxicas en el organismo de la víctima.
La situación de la hija
La investigación también se centró en la conducta de la hija, quien había informado inicialmente el supuesto fallecimiento. No obstante, fuentes judiciales indicaron que no se le imputarían delitos como homicidio ni abandono de persona.
Un adelanto de la pericia psiquiátrica señala que la mujer presenta delirios místicos, un estado de alienación transitoria y una incapacidad para comprender o dirigir sus actos, lo que encuadraría en el artículo 34 del Código Penal, referido a la inimputabilidad.
Ante este escenario, será la Justicia de Familia la que deberá determinar ahora si corresponde una internación compulsiva, mientras la causa penal continúa a la espera de los resultados periciales que permitan esclarecer definitivamente lo ocurrido.