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Tiempo Libre

Lali cerró su etapa más exitosa en River: una noche histórica marcada por la unión con Tini

Domingo, 27 de Setiembre de 2026

Lali Espósito coronó un ciclo artístico inolvidable en el Estadio Monumental, ante una multitud que agotó las entradas y fue testigo de un despliegue escénico de alto impacto. La noche, cargada de simbolismo, no solo sirvió para despedir su gira "No vayas a atender cuando el demonio llama", sino que se convirtió en un hito de la cultura pop argentina al reunir a las figuras más influyentes de la escena actual en un mismo escenario.

El camino hacia este cierre fue intenso y ambicioso. Tras recorrer ciudades de Argentina, Uruguay y España, y consolidarse con cinco fechas sold out en Vélez y presentaciones previas en River, la artista eligió el 26 de septiembre para bajar el telón. La fecha no fue azarosa: se cumplieron exactamente dos años del lanzamiento de "Fanático", el tema que dio inicio a este concepto artístico que la llevó a explorar nuevas facetas musicales y personales.

El show, que se extendió por tres horas, fue una verdadera montaña rusa de emociones y géneros. Con una puesta que incluyó fuego, láseres y una orquestación que fue desde el pop al tango, Lali demostró su versatilidad. El momento cumbre llegó con la aparición de Tini Stoessel, quien junto a Marilina Bertoldi recrearon el icónico beso de los VMAs, sellando una alianza que emocionó a los presentes. "Esta invitación es por las niñas que fuimos, pero sobre todo por las mujeres en las que nos convertimos", expresó Lali ante una ovación ensordecedora.

Más allá de la espectacularidad, la jornada tuvo pasajes de profunda introspección. La cantante se quebró al interpretar "No hay héroes", una canción que dedicó a sus amigos y a la salud mental, abordando temas sensibles como el suicidio juvenil. Este contraste entre la euforia del pogo final con "Ji Ji Ji" y la vulnerabilidad de sus palabras, terminó de definir la identidad de una artista que hoy se posiciona como un referente indiscutible de su generación.

El cierre fue a pura potencia, dejando en claro que, aunque esta etapa concluye, la huella de Lali en la música nacional es profunda. Con el Estadio Monumental rendido a sus pies y un repertorio que atravesó generaciones, la artista cerró el capítulo más importante de su carrera hasta el momento, dejando la puerta abierta a lo que será su próxima evolución musical.