Un tribunal de Nueva Jersey le dictó una polémica sentencia a Naomi Elkins, de 27 años, por un hecho ocurrido en junio de 2024. Las víctimas tenían 1 y 3 años.
Una mujer asesinó a sus pequeñas hijas de 1 y 3 años ahogándolas en una bañera y confesó ser la autora del doble crimen, pero un tribunal de Nueva Jersey, en Estados Unidos, dictaminó que no es culpable, en un fallo tan sorpresivo como polémico.
El episodio se registró el pasado 25 de junio en una vivienda ubicada en Shenandoah Drive en Lakewood, en la costa este del país y al sur de Nueva York.
La Policía informó aquella vez que agentes llegaron a la casa minutos antes de las cinco de la tarde, debido a un informe recibido acerca de dos niñas que habían sufrido un parocardíaco.
Estaban acompañados por socorristas que intentaron asistir médicamente a las niñas con el objetivo de reanimarlas, pero no tuvieron éxito. Ante ese panorama, ambas víctimas fueron declaradas muertas en el lugar. Además, confirmaron que la criatura más pequeña había sido apuñalada.
La madre, identificada como Naomi Elkins, de 27 años, fue arrestada de inmediato y acusada de asesinato, posesión de armas y otros delitos derivados de los filicidios.
El alcalde de Lakewood, Raymond Coles, ofreció sus condolencias y sostuvo que era "horrible saber que algo así ocurrió aquí".
"Siempre espero la información oficial y me mantengo al margen. Por lo que sé, es lo peor que puede pasar; cualquier cosa que involucre a niños duele y lo hace más intenso y triste", manifestó el funcionario.
Según la información publicada por NBC Philadelphia, Elkins admitió durante el proceso que cometió los crímenes por "motivos religiosos".
Su defensa, de hecho, argumentó que la mujer no era consciente de las acciones que realizaba por estar bajo los efectos de un trastorno mental grave.
"Ella pensó que si destruía a sus hijos, estaría destruyendo todo el mal del mundo", testificó en el juicio el psicólogo forense Gianni Pirelli.
De acuerdo con información publicada por el medio local Asbury Park Press, el profesional dijo también que Elkins "no tenía emociones" después de acabar con la vida de las niñas y que durante su declaración declaró que ella era el Mesías.
Otros medios locales, precisaron que la mujer comenzó a tener pensamientos perturbadores sobre sus hijas después de que su esposo se fue de viaje por trabajo a Virginia, y que pasó toda la noche previa a los crímenes rezando.
Sin embargo, de acuerdo con la misma versión, al día siguiente los pensamientos persistían en su cabeza y entonces decidió que debía matarlas.
Durante el proceso, el psicólogo forense Pirelli leyó ante el Tribunal una carta escrita por Elkins. Al parecer, estaba dirigida hacia Dios. "Eres malvado. Merezco la muerte y la destrucción. No sé qué era. Amaba a mis hijos, pero te amaba más a ti", dijo la mujer en ese texto, según reprodujo The Press.
Con todos estos datos en sus manos, el juez del Tribunal Superior, Guy P. Ryan, llegó a la conclusión de que la mujer era responsable de la muerte de sus hijas. Sin embargo, en los últimos días resolvió que no era culpable por las muertes de las menores, por padecer demencia.
Ante ese panorama, el juez ordenó que Elkins fuera internada en un hospital psiquiátrico durante dos cadenas perpetuas, una por cada hija. Según la ley estatal, equivalen a 75 años cada una de ellas.
Por su parte, el abogado defensor de la mujer, Mitchell Ansell, advirtió que su clienta será evaluada periódicamente por el Tribunal y que no podrá recuperar su libertad hasta no ser considerada un peligro para los demás ni para sí misma, aunque para ello debería someterse otra vez a una audiencia judicial formal.
"Esta fue una tragedia de proporciones épicas, que la Sra. Elkins se verá obligada a llevar consigo por el resto de su vida", dijo el fiscal del condado de Ocean, Bradley Billhimer.